Cuando el año pasado tuvimos que enviar nuestras preferencias para el viaje en Cranfield, solo tenía una idea vaga de lo que esto podía ser. Mis tres preferencias eran Japon, Rusia y Sudafrica. Tenía claro que deseaba conocer algun lejano, con otra cultura. Jamás imaginé que la experiencia de estar en Japón una semana iba a sobrepasar tanto mis expectativas.
El vuelo de Japan Airlanes, llegó a Kansai, el famoso aeropuerto construido en una plataforma artificial sobre el mar. Desde ahi nos transladamos hasta Kobe, ciudad que nos acogería por los sigueintes 4 días.
KOBE
Nuestros anfitriones eran el curso de estudiantes del MBA en la universidad de Kobe. Ellos habían preparado un exigente calendario de visitas combinadas entre placer y estudio. Las visitas generalmente comenzaban super temprano con visitas a industrias de manufactura como Sharp, Toyota, Takara Belmont (fabrica de sillones dentales), Ishida (Fabrica de pesas de precisión y empaque) y en la tarde teniamos planificadas visitas a templos y palacios.
Tokyo me maravilló a cada segundo.Las luces la gente demasiado glamoroso. En la ciudad fuimos a varios lugares entreteniodos, bares y otros restaurantes, todos con comida deliciosa. La primera noche tuvimos la suerte que Nobi, uno de los estudiantes de Kobe nos acompañó a cenar. El nos llevó a un restaurant tipico, de esos donde hay como livings privados y uno se sienta pseudo en el suelo. Las ordenes se hacían en una pantalla sensible al tacto, asi que estar con un local nos hizo las cosas mucho más fácil.
Los barrios comerciales son de otro mundo. Akihabara, el area de tecnología (foto) llega a ser mareante de tantas luces y aparatos disponibles. Fuimos también a un mall y a la calle de las tiendas exclusivas.
Japon estuvo lleno de pequeños detalles que me llamaron la atención. La complexión de la gente es muy particular. Son en general pequeños, incluso , más bajos que yo!!!. No hay gente obesa, y es muy común , ver personas muy viejita y completamente activa en las calles. Las ciudades no reparan en el gasto energético para iluminar las ciudades. Es impresionante la cantidad de letreros en las calles y luces en las tiendas. A pesar de ser uno de los países más tecnologizados, no había aire acondicionado en los aeropuertos ni en otras partes que visitamos. No todos los cajeros automáticos funcionaban para tarjetas internacionales y los hoteles en que alojamos (****+) no tenían wii fi!!. Quizas estoy mal acostumbrada a los lujos de Chilito, pero en esos pequeños puntos de verdad no tenemos nada que envidiarles jijijijij. Ahora bien, los malls donde venden tecnología son enormes. ENORMES realmente. Pisos y pisos de camaras, videos, plasmas y todo tipo de gadgets a disposicion, claro que los precios no muy distintos que en USA o incuso que en UK.
La comida era fabulosa. Intenté probar la máxima variedad de cosas, y en general tuve gratas experiencias. Lo único que no me gustó fue unas ciruelas acidas al licor, medias podridas que le ponian a veces al arroz.
Aprendí que es mal visto comer y sonarse en la via pública, que hecharle salsa de soya al arroz es pecado mortal, y que para comer sachimi es recomendable solo untar el pescado en soya y luago comerlo en conjunto con el arroz. Se debe ser muy cuidadoso con el ritual de las tarjetas de presentación, y en todo momento "respeto" es la palabra a recordar.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home